Taller literario el baile de los niños.

Tuesday, December 26, 2006

"TRES" Por: Gabriel Carmona .-

“ Tres” (4/ Marzo/2005)

Al despertar me sentí muy confundido. La cama apestaba a alcohol, me dolía mucho la cabeza. En ese momento me di cuenta que no estaba solo, a mi lado estaba el Felipe, y a su lado la Pancha, ambos desnudos, para mi sorpresa, yo también lo estaba. El reloj del velador marcaba las 6:30 a.m. y ya se oía el cotidiano sonido de las micros, y de los automóviles. Un nuevo día comenzaba.

Traté de encontrar mi ropa. Mis pantalones estaban en el baño, junto a los del Felipe, y los sostenes de la Pancha, no recordaba mucho, sólo imágenes y sonidos mezclados … Mi polera estaba en el living y aun no encontraba mis boxers, mis zapatillas bajo la cama, pero solo la izquierda, la derecha estaba en el balcón del departamento. El sol ya se asomaba, las bocinas ya se oían, el rocío matinal matinal había humedecido un poco mi zapatilla. Cuando volví a la pieza el Felipe ya se había despertado al parecer se sentía tan mal como yo…
Su cabello rubio estaba todo despeinado, su delgado cuerpo estaba adornado con unos cuantos “chupones”, se cubrió un poco con la sabana, me miró, sonrió, y se fue corriendo al baño, al parecer vomitó todo lo ingerido la noche anterior. “Te preparo un café?” respondió con un extraño balbuceo que traduje como un “Sí”.

La cocina estaba llena de botellas vacías, de cerveza, ron , vodka y un par de paquetes de papas fritas totalmente vacíos.
El café ya estaba listo y el Felipe ya estaba semi vestido esperando en la mesa.

- Te sientes mejor? – Le pregunté.
- Como tuna! – Añadió sonriendo.
Era la sonrisa más linda y sencilla que veía en mucho tiempo.

- Qué pasó anoche pipe? – Pregunté.
- Que no pasó querrás decir- Dijo entre carcajadas.
Mi café ya estaba frío, y yo a la vez más confundido.

- Tomamos mucho y lo pasamos muy bien.–Sonrió- Jugamos un poco, y te curaste muy rápido.
- Y por qué estábamos los tres acostados en tu cama? – Pregunté con inquietud.
- Tu que crees?

En ese instante recordé un poco más. Al parecer habíamos hecho una especie de trío, en el que la Pancha no participó mucho ( recuerdo imágenes de la Pancha durmiendo mientras nosotros…)
- Te ves más lindo sin ropa.- Agregó en un tono pícaro que preferí ignorar.
El Felipe siempre había sido el encachado del campus, en la universidad era muy introvertido, pero tenía muchos amigos, por otro lado, la Pancha siempre había sido algo así como mi amor platónico. Era alta (como de mi estatura), pelirroja y de tez muy blanca, sus ojos, grandes y seductores, a veces verdes, a veces medios amarillentos, era regia, claro que perdía todo su glamour abrazando la taza del baño.

Era una mañana muy bulliciosa para un sábado, desde el balcón se veía muy lindo el Bellas Artes, esa mañana todo se veía especial, distinto. Tomé un sorbo de mi café frío, que después de todo, no estaba tan malo.
La Pancha se había despertado, de los tres ella era la con mejor aspecto, ya estaba vestida, solo le faltaban sus zapatos de tacón. Le dio un beso muy prolongado al Pipe, luego se acercó a mí, me abrazó, y luego nos besamos.
Sus besos siempre eran distintos, aquel tenía un leve sabor a menta. Tomó su bolso-cartera, se puso sus zapatos, y su huesuda imagen desapareció por la puerta sin decir nada.

Yo ya recordaba todo, todo. Entonces me senté en el sillón blanco de cuero, donde había comenzado todo la noche anterior, se sentía cansado. Prendí un cigarro mentolado mientras el Felipe me miraba.
- Quieres uno? – Le ofrecí.
El negó con la cabeza mientras se servía otra taza de café. Busqué en mi mochila mi billetera, para ver cuanta plata me quedaba, era suficiente para llegar a donde quisiera.
- Me voy a duchar- dijo mientras se ponía de pie-, me acompañas?
- No, yo creo que me voy, tengo que estudiar lo que no estudié anoche –respondí.
Tomé mi mochila y me la puse en un hombro, apagué el cigarro, y nos acercamos de a poco, lentamente, hasta que nuestros labios se unieron, fue un beso largo, no, en realidad, fueron varios.

- Nos vemos en esta noche? –le pregunté.
- Dale, yo llamo a la Pancha, y tu al Nico, a ver si sale algo.

Tras despedirnos, salí camino al metro, que estaba muy vacío, había pocas personas, todos tenían caras de haber tenido una noche agitada, algunos dormitaban un poco, y se sobresaltaban cada vez que el metro se detenía.

Un anuncio de unos jeans me hizo recordar a la Pancha, la modelo era muy parecida, solo que la Pancha tenía el pelo más largo y liso, el metro estaba lleno de anuncios, creo que era la primera vez que lo notaba.

En mi mente revivía escenas de lo ocurrido la noche anterior, no pude evitar soltar una carcajada al darme cuenta que me bajaba en la tercera estación.


Gabriel Carmona

4 Comments:

Anonymous Anonymous said...

puf!

nunca me habías contado esta historia, ni en las confesiones de navidad!!

nos vemos el sábado gabriel.

pancha.

7:58 PM  
Blogger Niño_gato said...

Gabriel me autorizo a publicarlo
esta lindo
me gusta eso de "te ves mejor sin ropa"
saludos

*_*

6:02 PM  
Blogger Leonardo Revólver said...

LAS CONFESIONES DE NAVIDAD!!
*__*
xD jajajajaja
esta buenisimo el texto, menos mal que gabriel se animo a volver,por lo menos a aparecer en el blog =)

9:25 PM  
Blogger niña.muerta said...

. hahahaha güeón la pansha no puede decir eso de "confesiones de navidad". qe genial qe el gabriel este volviendo : D sisi. me gusto el texto, sobretodo porqe hasta ahora creo yo qe no habia leido algo en el taller de este tipo de narrativa tan ligera, entretenida. ;B besus a todos, nos vemos hoy. pushaaaaaaá! qe me estresan ._. happy new year! qe vaya la pansha!

6:06 AM  

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